—¡Yo ya lo he dicho! - dijo Henry muy ofuscado.
— Yo no se cual es la joda de ustedes manga de mojados y congelados bajo estas inmundas aguas, yo sabía antes de venir aquí a que me atenía, lo dije recién llegué, he insistido pero todos ustedes no creen. Allá en lo más hondo de estas aguas, reside un alma tan maldita o más quizá que la pederastia y es como si tuviese un imperio iluminado por el terror a sus pies, es como si saciara su hambre cada que un nuevo trozo de carne cae sobre estas aguas, además es la única que tiene el poder para salir y recorrer Caligula.
—¿Y para qué sale de aquí esa alma, Henry? -pregunté- Eso es lo que no se sabe, los de la orilla dicen que detesta las noches aquí porque todos hablan y hablan y le gusta sentir el silencio de su lamento, los del fondo aseguran que suele perseguir a sus victimas para absorberlas a esta húmeda entraña y que su punto G es cuando el cuerpo hace impacto con el agua, aseguran que de inmediato vuelve a las profundidades y empieza a sentir corrientazos de placer por todo su interior. El resto tiene muchos mitos de este lugar. Henry era un viejo que a sus setenta y cinco años cayó del puente sobre el Pauca y el primero con el que aquí abajo crucé palabra. De ceño fruncido, cejas pobladas y abundante cabello blanco en su rostro, era el popular viejo verde de cantina y ebrio, en sus últimos años le dio por trabajar para pagar su vicio.
—Yo al igual que todos aquí tengo impreso, como si fuera ayer, el momento en el que perecí. Eran vísperas de fin de año y había bebido tanto alcohol que no podía soportar ver mis ojos volcarse arriba de mis parpados. Mientras iba camino al puente, decidido a lanzarme de él, a la espera de caer sobre alguna roca y morir instantáneamente, o en el peor de los casos ahogado, cualquier cosa con tal de evitar morir en un hospital, ya que mis problemas de salud eran alarmantes pero siempre amé mi libertad y es mejor estar atado aquí en estas aguas, antes que vivir preso de una camilla allá arriba. El taxi me dejó y no recibí vueltas, a pesar que alcanzaba para unos tragos más. Una de la mañana del 31 de diciembre, ¿quién podría estar en este puente mas que un viejo borracho enfermo decidido a acabar con su vida? Curiosamente cuando baje del auto y me fui a subir al barandal, la resaca desapareció por completo y pude hacer uso de mi raciocinio para dar vuelta atrás pero sentí con tanta fuerza unas manos sobre mi pecho y en cuestión de segundos me vi totalmente mojado. Caí en las rocas amortiguado por mis costillas, creo que me rompí unas cuantas, pero tan fuerte era el afán por salir de ahí que no sentía el dolor y aún con vida traté de nadar hacia la superficie pero no lograba avanzar y entre mas fuerza hacía mas me enredaba con las algas, hasta que dejé de respirar y me salí de mi carne, la cual solo vi hasta tres días después, estos peces cada vez comen más aquí abajo muchacho.
—Lo siento Henry.
—¡Sin lastimas! -exclamó.
—¿Sabías que la lastima instruye al débil y lo moldea para ser uso del abuso de los demás?.
—Sí Henry, pero es indignarte saber que diste todo por tu vida y no lograste conseguirlo.
—¡Como sea muchacho! yo llevo diez años aquí y no he podido desprenderme de este mugroso sitio, más bien, cuéntame de ti, al parecer no eres tan bastardo como los otros miles que aquí tratan de descansar, y recién te escucho caer, ¿de dónde vienes? ¿naciste en Caligula? y ¿cómo es que después de muerto puedes seguir percibiendo olores, escuchando sonidos y con el tacto intacto?
Henry parecia ofuscado, de hecho solo su mirada parece estar desquiciada siempre, pero en el fondo era amable y disfrutaba hablar mucho y aunque perdia el control cuando no le seguian la conversación , yo parecía llamar muhco su atención.
— vengo de san malena y tengo 27 años- respondí, e inmediatamente henry se echó a reir.
— pues no veras los 28 muchacho, aqui nadie envejece mas, aqui solo esperamos abandonar este lugar,
— san malena eh ? la popular plaza de marcado , la que distribuye a todos los alamacenes de cadena , donde los pobres comprabamos la misma calidad al mismo precio de viveres que aquellos de elite, aun funciona igual aquella plaza ?
— si, a diferencia que la ilegalidad ahi abunda, se matan por cualquier centavo para consumir drogas, los viveres han desmejorado y cada año su olor es mas putrido.si en un lugar se amontonaba en cantidades alarmantes la mierda, era en la plaza de san malena. caligula tiene varias plazas de mercado, pero las mas ancestrales son san malena y talameda , ah curioso, ambas quedan muy cerca , separadas si acaso por apenas 3 avenidas al sur pero muy cerca del centro de la ciudad, la diferencia es que talameda duerme y san malena no, talameda sabe a cancion de cuna y san malena retumba como el heavy metal. Tal vez la primera no tenga movimiento de madruga y si acaso lo tendrá hasta las diez de la noche, yo atribuyo esto a que esa plaza es más pequeña y que en si el barrio esta rodeado de un amplio sector comercial que termina sabiendo a humo de buseta estancado en las paredes y a seis de la tarde en barrio de clase "alta" , una total desolación.
—cuida tus palabras muchacho! , yo fuí burguez pero no mantenido, vivi en sus muros hasta que evolucioné mi razón y empecé a sentir desprecio por el lugar donde me tocó vivir, fuí preso pero no arrodillado, y en medio de tanta incoformidad, terminé viviendo solo con mis tragos en un apartaestudio , digamos clase media casi baja, pero vivía feliz, despues de que existiera el trabajo, el ron y el dialogo, no habia razón para no vivir bien. Te parece si vamos a la superficie, no has subido en este par de dias y seria agradable por ser tu primera vez, despues es costumbre , pero la luz de la luna es una experiencia sensorial indescriptible, y cuando hay nubes y no hay luna, hasta el frio viento se hace atractivo, estar mojado todo el tiempo me produce rabia.
— claro que si henry. este tipo era algo extraño, excéntrico pero a la vez agradable. era como reprimido pero tenia mucha fuerza,segun cuenta nunca se dejó derribar, a pesar de vivir con migajas. me causaba mucha curiosidad algo, henry me habia dicho que tenía dos hijos, que todos sus antecesotes habian perecido, pero que tenia hijos y a su vez nietos, me intrigaba saber por que vivia tan solo si tenia familia, pero con tan extraña personalidad no sabía como indagarlo sin que se molestara.
— ¡ eyy !...eyyy tu que te estoy hablando ! te has quedado suspendido muchacho necio, sube conmigo o las corrientes te llevaran al mandralena y nunca descansaras en paz.
Sujeté el pie de henry mientras este escalaba.Ahora tenia una segunda duda con respecto a caer en el mandralena.Estas corrientes son soberbias, me recuerdan los latigazos de cable de plancha en cunin, aquel barrio fronterizo con el centro, cuando la vieja me daba por que me salía por las noches a jugar canicas. Tan fuertes eran las corrientes que de repente me solté pero henry estaba muy pendiente y me alcanzo a sujetar de nuevo. y depronto salimos a la superficie.
— oye henry, me siento como cuando tenia seis años y me quedaba dormido bajo el árbol del parque que estaba frente a mi casa, siento la brisa azotar mis poros asi como cantaba el aire en los noventas, purificado, sin mancharse por el agitado polvo industrial del milenio, siento las fosas nasales despejadas, me siento muy sano, y todo lo percibo con mas fuerza aqui arriba.
— porsupeusto...por cierto no me has dicho tu nombre?
— manuel
— manuel, lo que pasa es que al caer al pauca,y despues de muerto, no estas en el mundo terrenal, eres el alma de la carne que pereció alla arriba, en lo profundo se siente muy poco que se respira, tambien se sienten las aguas y como te diste cuenta las fuertes corrientes.pero me tienes muy asombrado , una cosa es tener la capacidad de respirar, y otra cosa es percibir lo que respiras, eso solia ser facil cuando estabamos vivos, aqui nunca antes se habia registrado tal hecho
— Si te soy sincero tambien se me hace muy extraño y no le encuentro explicación alguna.— Henry frunció el ceño, mas aun de lo normal, y mientras asomaba su mano para rascar su cabeza no paraba de mirarme, es como si le causara una intriga muy fuerte, henry olia a pavor y su mirada esta mezclada entre tormentosa y respetuosa, el era un viejo rigido y parecia tambien estar sorprendido con su propio asombro.
Aqui afuera se escuchan sapos cantar melodias que dibujan la pista de baile para el frivolo viento que recae en estas aguas, la luz de la luna deja al descubierto miles de cabezas atravesadas por la sombra de la estructura del puente, muchas solas , grupos de tres, de cuatro, parejas dialogando , peor son infinidades de de cabezas flotantes en la superficie de este tramo del pauca sedientas de luz y aire purificado.
— mas bien sigueme contando de tu hogar, decias que san malena no ?, me nace saber como se vive alli y un poco mas de ti manuel.
— bueno ahi se vive saltando de un lado para otro de la balanza , ahi se respira carne cruda de res, desde lo mas hondo de ese barrio emanan hedores suaves y fuertes, plumas con color a sabor de paja, escamas mezcladas con alcantarillados y desperdicios humanos que parecian sodomizar a todo ese barrio desde sus entrañas y hundirlo en el caos del consumo, las riñas, y los micronegocios de narcotrafico, un total vertedero de mierda, pero tambien hay gente amable, hay negocios legales prosperos , hay, a diferencia de muchos lugares de caligula, comunicación fluida, algo de respeto, y un calor popular que sabe a blues a las seis de la tarde. Los fines de semana se veía plagada de pedazos de carne dispuestos a escribir nuevas fabulas en medio de su desperdicio mental, no se puede mirar tan repulsivo, pues era inevitable no caer de vez en cuando en una de esas noches poco productivas, pero mal o no carnalmente placenteras.
Suenan campanazos celestiales, y torrenciales lluvias de plomo, huele a azufre y a mirra. Yo vivía solo, mis padres habian muerto y habia heredado el apartamento de san malena, no por eso me mudé, ese lugar aunque divergente, era agradable por el calor popular, nunca sus calles sonarian a nostalgia, o serian manchadas con el vinotinto amargo de la angustia, aquel apartamento lo arrendé y de eso vivia en una habitacion revolcado en mi misma mierda a la vuelta del mismo, a media cuadra de una pizzeria que ya no daba abasto y que frecuentaba los sabados entre las ocho y nueve de la noche.
Un viernes cuando volviammos en el mismo bus martin y yo de la universidad, esa salidas de cinco de la tarde hasta las nueve de la noche, donde muy a las siete el ron , o vino, o mejor aun la cerveza ya habian nadado en lo mas profundo de la sangre sumergiendo en una cumbre desorbitada a los sentidos, era como un sueño, lo que es un combate a muerte de madrugadas el dia sabado, era como chasquear los dedos en un vienres de universidad, yo creo que es por que uno entrena el cuerpo un dia antes y el sabado ya tiene el rival referenciado. bajé del autobus y de repente escuché :
— ehj manolito vos crees que me voy a ir para mi casa sin antes pasar por la autopista?, estas loco si crees que me voy a ir hasta la mierda donde vivo si allá no hay auto, alla no hay vertigo en las carreteras, son puras calles angostas y barrios muy suburbianos.
—y como te vas a devolver martincho ?
—no se asare mijo, yo aqui tengo para pagar el transporte
— alla en ese norte hace un calor muy intenso,yo no se como haces para vivir por alla.Ibamos pasando la cebra y el semaforo estaba en rojo cuando paso un vehiculo de tranporte publico y casi nos atropella.
— que te pasa imbecil, cerdo de mierda al volante ! -gritó martin- Yo apreciaba mucho a martincito, pero si algo me molestaba es que era muy explosivo, nunca conmigo, eso si, pero siempre que se detonaba con terceros terminabamos involucrados en problemas muy pesados.El bus una cuadra adelante se detuvo a recoger un par de pasajeros y el chofer escuchó el improperio, inmediatamente se bajo y dijo:
— algun problema o que cagonsitos de calle ? — muy ofuscado mientras se acomodaba su camisa que tenia botones abiertos y manchas densas de grasa mecanica., le faltaban dientes, era de tez morena, alto, barrigon, y sin cabello, este tipo era desagradable a la vista, chorreaba babas, y tenia un bigote lleno de mocos y sudor, olia a descomposición aquel hombre. como si ser pobres o del tercer mundo significara ser desaseados, maldita particula de mierda. Yo me acerqué a tratar de apaciguar el fervoroso asunto y de un momento a otro senti el peso del hierro en mis dientes, la sangre fluía mezclada con el metal, la boca me sabía a construccion , sonaba dentro de mi garganta el punzante sabor a soldadura, de rodillas y aun sonso por el golpe, veía a martin dandole de trompadas al conductor, hasta que este lo golpeo con la cruceta en el pecho y martin muy enojado sacó su navaja,le dio tres puñaladas y me dijo:
— a correr guevon, a correr que ese marica quedó roto !
— ehhh marica vos no cambias no, ya no se peude salir con vos, cual que a correr, yo acaso lo chuzé !
— o corres o te llevan maricón, solo corre ! vamos a la auto.-dijó, y su aliento olia al frio sudor del desespero.Corrimos como diez minutos hasta cruzar al otro lado de las cuatro avenidas y llegamos a la autopista. Era de cuatro carriles , en la mitad , el gran separador, arboles inmensos, y muchos arbustos, nos fascinaba pararnos ahi a ver bajar los carros a toda velocidad del peunte, era como sentir el viento pero creado por una maquina, era sentirlo atravesar tu cabello, como si fueran los dedos de un dulce angel tocando su arpa.
— auto es auto si o que manolito ?
— claro ! exclamé mientras sentia el vertiginoso viento atropellar mi cara, los carros pasaban paralelo a uno a mas o menos unos 3 metros, y cuando venian camiones gigantescos se sentia como si te fueran a aplastar y la presión del viento te hacia sentir un orgasmo de adrenalina.voltee hacia martincito para explicarle mi sensacion y lo vi tendio en el suelo con la cabeza medio asomada a la avenida, cuando me agaché a correrlo y mirar que habia pasado senti un fuerte golpe y empece a demsayarme lentamente, lo ultimo que vi fué un pantalón verde y unos zapatos de material.
No hay comentarios:
Publicar un comentario